La reacción de Petro fue inmediata y contundente. En una entrevista con RTVC, que reemplazó la alocución fallida, afirmó: “El presidente de la República de Colombia ha sido censurado en su propio país”. Acusó a la CRC de ser “un club cerrado” y a los magistrados de violar la Constitución y la Convención Americana de Derechos Humanos, lo que a su juicio constituye un “prevaricato”. El presidente argumentó que el fallo del Consejo de Estado no está en firme y que la urgencia de sus mensajes es innegable. “¿El tema narcotráfico y descertificación a Colombia no es un tema de relevancia inmediata?”, cuestionó. La directora de la CRC, Claudia Bustamante, defendió la independencia de la entidad, asegurando que “no hay censura, hay aplicación de criterios” y que su función no es valorar políticamente el mensaje, sino verificar el cumplimiento de los parámetros legales.