Sin nombrarlo directamente, Uribe lo calificó como “el personaje central del engaño” y enumeró una serie de acciones como “entregar el país al terrorismo”, financiarse con Odebrecht y “comprar un Congreso con mermelada”, concluyendo que “eso no es ni centro, ni tercera vía”.

Este nuevo choque entre los expresidentes evidencia la persistencia de su rivalidad y su influencia en la reconfiguración del mapa político colombiano.