La comisionada Claudia Bustamante defendió la decisión, afirmando que “no hay censura, hay aplicación de criterios” y que la CRC no valora el contenido político, sino el cumplimiento de parámetros objetivos. Sin embargo, el presidente Petro reaccionó enérgicamente, declarando en su cuenta de X: “El presidente de la República de Colombia ha sido censurado en su propio país”. Acusó a la CRC de ser “un club cerrado” sin representación de su gobierno y a los magistrados del Consejo de Estado de violar la Convención Americana de Derechos Humanos, lo que constituiría un “prevaricato”. Petro advirtió que si no puede hablar por televisión, lo hará “en plaza pública” y procedió a transmitir su mensaje a través de RTVC, el sistema de medios públicos, en una entrevista con Hollman Morris. Este episodio reabre el debate sobre los límites del poder presidencial y la autonomía de los entes reguladores, en un clima de polarización donde el Gobierno percibe un intento de silenciar su voz.