El presidente Gustavo Petro se vio obligado a retractarse públicamente de sus señalamientos contra el fiscal Mario Andrés Burgos, a quien había calificado de “narcofiscal” y vinculado con el narcotráfico. La rectificación, realizada a través de su cuenta de X, se dio en cumplimiento de un fallo de tutela del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que determinó que las afirmaciones del mandatario vulneraron los derechos al buen nombre, honra y dignidad del fiscal. En su mensaje, Petro reconoció que Burgos “tiene investigaciones, pero no tiene condenas, ni sanciones judiciales o disciplinarias en su contra a la fecha, y que, como todo ciudadano colombiano, goza de la presunción de inocencia”.
El presidente calificó sus declaraciones previas como “juicios de valor y opiniones críticas emitidas en ejercicio del control político”.
Sin embargo, la defensa del fiscal Burgos consideró que la retractación fue insatisfactoria y un “desacato”, argumentando que Petro no admitió expresamente haber difundido información falsa, como lo ordenaba el fallo. El abogado Juan Sebastián Rondón afirmó que el presidente busca “causar confusión en la ciudadanía” al insinuar que Burgos tiene investigaciones relacionadas con los hechos denunciados, lo cual fue desmentido por la Fiscalía. La entidad aclaró en un documento judicial que las indagaciones contra Burgos no están relacionadas con narcotráfico, sino con denuncias de la defensa de Nicolás Petro. Este episodio se suma a otros en los que el presidente ha debido rectificar, abriendo un debate sobre los límites de la libertad de expresión para altos funcionarios y la tensión entre el poder ejecutivo y el judicial.
En resumenForzado por un fallo judicial, el presidente Petro se retractó de llamar “narcofiscal” a Mario Burgos, aunque su rectificación fue considerada insuficiente por la defensa del fiscal. El incidente subraya la creciente tensión entre el Ejecutivo y el poder judicial, y pone de relieve el debate sobre la responsabilidad y los límites de las declaraciones de altos funcionarios.