El expresidente Álvaro Uribe Vélez expresó su solidaridad y demandó “toda la determinación en seguridad para detener esta violencia que de nuevo amenaza a la oposición”.

La senadora María Fernanda Cabal también condenó el "lamentable hecho terrorista" y reclamó garantías al Gobierno Nacional.

Aunque las autoridades aún no han identificado a los responsables, en la zona operan el ELN y disidencias de las FARC. El propio ELN, a través de un comunicado, negó su responsabilidad y atribuyó el hecho a una "estrategia de campaña desesperada, basada en autoatentados" por parte de De la Espriella para victimizarse.