Esperamos de la autoridad electoral cumplir con lo que le corresponde”. Ambos solicitaron a la Registraduría Nacional reimprimir los tarjetones para reflejar la salida de Quintero y clarificar que se elige un precandidato para una consulta posterior. Cepeda, por su parte, anunció que pediría al CNE una certificación para que "no tengamos sorpresas" sobre la posibilidad de participar en la consulta de marzo. La situación deja a la coalición oficialista en una encrucijada, con una consulta debilitada que costará al país más de $123 mil millones y un futuro incierto sobre su estrategia de unidad para las elecciones de 2026.