Posteriormente, matizó su postura afirmando: “Yo no defiendo a Maduro, solo le pregunto a María Corina Machado, si puede apartarse de Netanyahu y sus amigos nazis”.

Esta actitud fue duramente criticada por precandidatos presidenciales como Vicky Dávila y Paloma Valencia, así como por el exministro Alejandro Gaviria, quien calificó el mensaje de Petro como “puro resentimiento”.

El episodio revela una compleja dinámica de poder en la política exterior colombiana, donde el presidente intenta mantener una postura crítica frente a lo que considera intervencionismo, pero sus declaraciones lo enfrentan con la oposición interna y lo posicionan de manera controversial en el escenario regional, especialmente en lo que respecta a la crisis venezolana.