Petro escribió: “¿Por qué pedir ayuda a un criminal contra la humanidad para llevar democracia a Venezuela?”.
El mandatario colombiano vinculó esta solicitud con el actual conflicto en Gaza, argumentando que “las formaciones políticas más en la extrema derecha del mundo, aquellos que sintonizan con Hitler, se han convertido en los únicos aliados del genocidio”. La reacción inicial de Petro fue confusa, ya que en un primer mensaje felicitó a Machado junto a la activista keniana Wangari Maathai, fallecida en 2011, lo que fue interpretado por analistas como un intento de minimizar el reconocimiento a la líder venezolana. En contraste, los expresidentes colombianos Juan Manuel Santos, Iván Duque y Álvaro Uribe celebraron el galardón, calificándolo como un “ejemplo de lucha democrática” y un reconocimiento a la “valentía y perseverancia” de Machado. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, también felicitó a la galardonada, destacando que “la lucha por la paz empieza en casa, con una democracia libre y sin temor a las dictaduras”, marcando una clara diferencia con la postura del gobierno nacional.













