Durante la diligencia, Polo Polo pidió perdón a las madres, afirmando que su intención “nunca fue lastimarlos”, sino cuestionar “un número inflado para hacer política”.

Sin embargo, mantuvo una postura desafiante, declarando: “vamos a seguir botando a la basura las mentiras.

No permitiremos que sigan haciendo política con los muertos en este país”.

Las madres de Mafapo rechazaron sus disculpas. A través de su cuenta de X, respondieron: “Sí quiso ofender.

Lo hizo con rabia, con soberbia y con toda la intención de revictimización”.

El colectivo realizó un plantón frente a la Corte durante la indagatoria para exigir justicia. La líder Jacqueline Castillo, precandidata al Senado por el Pacto Histórico, afirmó: “No vamos a permitir que nos discriminen, que tiren a nuestros seres queridos a la basura como lo hizo este personaje”. Este caso pone de manifiesto la profunda división en la sociedad colombiana sobre cómo abordar las heridas del conflicto armado y el papel de las figuras públicas en el debate sobre la memoria.