Este proceso democrático, en el que pueden participar ciudadanos entre 14 y 28 años, busca fortalecer la representación juvenil en la gestión pública local. Pese a que el número de candidaturas inscritas aumentó un 16,9% respecto a 2021, llegando a 45.294 aspirantes, el panorama se ha visto empañado por la violencia. La MOE ha registrado cuatro agresiones directas contra candidatos, incluyendo el homicidio de Yeimar Gamboa Yepes en Chigorodó (Antioquia), un secuestro en el Valle del Cauca, un atentado y una amenaza. Estos hechos ocurrieron en departamentos con presencia de grupos como el ELN, el Estado Mayor Central y el Ejército Gaitanista de Colombia.

La Defensora del Pueblo, Iris Marín, también prendió las alarmas sobre los riesgos en seis departamentos, donde jóvenes líderes han denunciado amenazas que podrían afectar la participación. Las autoridades electorales y gubernamentales, como la Registraduría y la Gobernación del Cauca, han implementado planes especiales de seguridad y pedagogía para garantizar el normal desarrollo de la jornada y fomentar una votación informada.