Como parte del proceso, la Sala Especial de Primera Instancia ordenó practicar nuevos testimonios, citando como testigos al propio presidente Petro, a la vicepresidenta Francia Márquez y a la senadora María José Pizarro.

El objetivo es determinar si los mensajes del congresista generaron riesgos reales para su seguridad.

En un caso separado pero relacionado con su conducta, la Corte también citó a Polo Polo a indagatoria para el 10 de octubre por lanzar a la basura las botas que las Madres de Soacha instalaron en el Congreso como homenaje a las víctimas de ejecuciones extrajudiciales. El representante calificó estos procesos como una “persecución” de la izquierda.