El futuro del Pacto Histórico como partido único enfrenta un obstáculo crucial, luego de que una ponencia mayoritaria en el Consejo Nacional Electoral (CNE) avalara la fusión de la coalición, pero excluyendo a Colombia Humana, el movimiento del presidente Gustavo Petro. La decisión, que será votada en Sala Plena el 17 de septiembre, amenaza con fragmentar a la izquierda de cara a las elecciones de 2026 y complica la consulta interna programada para octubre. El magistrado ponente, Altus Baquero, argumentó que Colombia Humana no cumplió con los requisitos de sus propios estatutos para aprobar la fusión, ya que en su asamblea solo participaron 1.280 delegados, una cifra muy inferior a los 76.315 requeridos para el cuórum.
La ponencia sí aprueba la unificación del Polo Democrático Alternativo, la Unión Patriótica y el Partido Comunista. Esta exclusión ha sido calificada por líderes del petrismo como una “jugada para dividir” y un “golpe a la unidad”.
El representante Agmeth Escaf criticó la desorganización interna, afirmando que “las candidaturas presidenciales están como dispersas, muy dispersas, muy desconectadas”.
Por su parte, el precandidato Gustavo Bolívar advirtió que se analiza la posibilidad de que todos los partidos renuncien a sus personerías jurídicas para unificarse bajo una sola “sombrilla”. Si la ponencia se aprueba, Colombia Humana tendría que presentar listas independientes al Congreso, compitiendo directamente con el nuevo partido Pacto Histórico, lo que iría en contra de la estrategia de unidad del presidente Petro para consolidar una bancada mayoritaria.
En resumenLa ponencia del CNE que excluye a Colombia Humana de la fusión del Pacto Histórico representa una amenaza significativa para la cohesión y la estrategia electoral de la coalición de gobierno. La decisión, basada en un tecnicismo sobre el cuórum, podría forzar una división en las listas al Congreso y debilitar el proyecto de partido único que busca el presidente Petro para 2026. Este escenario agudiza las tensiones internas y pone a prueba la capacidad del progresismo para mantener su unidad política.