El ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, afirmó que 100 personas murieron en el ataque, mientras que otros informes de medios estadounidenses elevan la cifra a por lo menos 80 fallecidos. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, acusó a EE. UU. de “asesinar a sangre fría” a miembros de la seguridad de Maduro y a “civiles inocentes”. Entre las víctimas confirmadas se encuentran 32 ciudadanos cubanos, quienes formaban parte del equipo de seguridad de Maduro. El gobierno de La Habana confirmó las muertes, decretó luto oficial y afirmó que los fallecidos cumplían misiones solicitadas por las autoridades venezolanas. El Ejército de Venezuela también confirmó la muerte de al menos 23 de sus soldados. Además de las bajas militares, se reportaron víctimas civiles, como la de Yohana Rodríguez Sierra, una mujer colombiana de 45 años que murió durante los bombardeos en Caracas.

Su muerte fue confirmada por sus familiares y condenada por el presidente Gustavo Petro.

Funcionarios estadounidenses informaron que Nicolás Maduro sufrió una herida en la pierna y Cilia Flores una lesión en la cabeza durante la redada, mientras intentaban huir.