Proceso Judicial contra Maduro en Nueva York
Tras su captura en Caracas, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados a Nueva York para enfrentar un proceso judicial en un tribunal federal de Manhattan por cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas. En su primera comparecencia el 5 de enero, ambos se declararon “no culpables” ante el juez Alvin K. Hellerstein, un magistrado de 92 años con experiencia en casos de alto perfil. Durante la audiencia, que duró aproximadamente 40 minutos, Maduro, vestido con uniforme de preso, declaró en español: “Fui secuestrado y sigo siendo el presidente”, y se definió como “prisionero de guerra”, solicitando acogerse a la Convención de Ginebra. El Departamento de Justicia de EE. UU. desclasificó una acusación formal que señala a Maduro de liderar el 'Cartel de los Soles', una red criminal que presuntamente se alió con las FARC para traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos. Sin embargo, en una acusación revisada, el Departamento de Justicia suavizó la descripción del cartel, presentándolo más como un “sistema de clientelismo político”. Los cargos específicos incluyen conspiración narcoterrorista, importación de cocaína y posesión de armas. La defensa de Maduro, a cargo del abogado Barry Pollack, no solicitó fianza y adelantó que cuestionará la legalidad de su “secuestro militar”. La próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo, iniciando un largo y complejo proceso judicial que podría resultar en una condena de cadena perpetua para el exmandatario.



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