El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, afirmó que Maduro y su esposa “se rindieron y quedaron bajo custodia del Departamento de Justicia”. Tras la captura, el gobierno venezolano denunció una “gravísima agresión militar” y decretó el “estado de conmoción exterior”. Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos penales, un hecho que reconfigura drásticamente el panorama político de Venezuela y la geopolítica regional, abriendo un período de profunda incertidumbre sobre el futuro del país.