En Cúcuta, un punto neurálgico para el tránsito y el comercio binacional, reinaba una “tensa calma”.

El paso fronterizo de Paraguachón, en La Guajira, fue bloqueado, paralizando la actividad comercial y generando zozobra entre los habitantes que dependen de él. A esta crisis humanitaria se suma el reporte de al menos 40 muertes, incluyendo civiles, como consecuencia directa de los ataques estadounidenses, lo que evidencia el alto costo humano de la operación.