Lejos de mostrarse conciliadora, Rodríguez adoptó una postura desafiante frente a Estados Unidos. En una cadena nacional, calificó la detención de Maduro como un “secuestro ilegal e ilegítimo” y una “barbarie”. Exigió la liberación inmediata del mandatario y de la primera dama, Cilia Flores, y reafirmó que “hay un solo presidente en Venezuela”, refiriéndose a Maduro. Además, advirtió que el pueblo venezolano está listo para defender la soberanía y sus recursos naturales, en una clara alusión a las declaraciones de Donald Trump sobre el control del petróleo. A pesar de su retórica combativa, algunos reportes sugieren que funcionarios de la administración Trump estarían trabajando o dialogando con ella, lo que indica una compleja dinámica en la que Washington podría estar evaluando su rol en una posible transición controlada, mientras el chavismo busca consolidar su poder y resistir la presión externa bajo un nuevo liderazgo.