Sin embargo, la legitimidad de su gobierno es cuestionada debido a las persistentes denuncias de “fraude electoral” en los comicios de 2024.
Este contexto ha generado dudas sobre si el gobierno chavista simplemente se rearticulará bajo un nuevo liderazgo o si se abrirá un proceso de cambio político.
Andrés Guillermo Izarra, exministro de Comunicación durante la administración de Hugo Chávez, opinó sobre el tema, afirmando que “lo mejor que puede hacer Venezuela es negociar una transición democrática”. Esta visión sugiere que incluso desde sectores que alguna vez fueron parte del oficialismo se contempla un escenario de negociación en lugar de una simple continuación del poder. La situación se complica aún más por la liberación de 88 personas detenidas durante las protestas poselectorales de 2024, un gesto que podría interpretarse como un intento de distensión o una señal de debilidad del régimen en medio de la crisis. El futuro inmediato de Venezuela depende de la capacidad de las figuras restantes del chavismo para mantener la cohesión y responder a las presiones internas y externas.












