Paralelamente, otras figuras clave del chavismo buscaron movilizar a sus bases.

Diosdado Cabello, ministro del Interior y una de las figuras más influyentes del régimen, hizo su primera aparición pública en una transmisión de Telesur, donde pidió al pueblo venezolano que saliera a las calles a protestar contra la intervención. Esta respuesta dual, entre la gestión de la crisis a nivel institucional por parte de Rodríguez y el llamado a la movilización popular de Cabello, evidenció un intento de rearticular el poder y mantener el control en ausencia de su líder.