Esta oferta fue reiterada en medio de las tensiones generadas por el despliegue naval estadounidense y las operaciones contra las 'narcolanchas'.

La propuesta de Maduro parece ser una táctica diplomática para contrarrestar la narrativa de Washington y presentarse como un actor dispuesto a la negociación, incluso bajo presión.

Sin embargo, estas ofertas coexisten con una fuerte retórica antiimperialista y denuncias de agresión.

Por su parte, el presidente Trump reveló haber mantenido una conversación telefónica “infructuosa” con Maduro, lo que sugiere que los canales de comunicación, aunque existentes, no han logrado superar los desacuerdos fundamentales. La persistencia de las sanciones, la presión militar y la falta de reconocimiento del gobierno de Maduro por parte de Washington hacen que un diálogo fructífero sea poco probable, manteniendo las ofertas de Caracas en un plano mayormente retórico.