El canciller venezolano, Yván Gil, agradeció públicamente a Rusia por ofrecer "toda su cooperación" para romper el cerco naval.

Este respaldo diplomático no solo proporciona un salvavidas político a Nicolás Maduro en el ámbito internacional, sino que también enmarca el conflicto como una disputa geopolítica más amplia, donde las potencias globales compiten por influencia en América Latina.

El apoyo de estos dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad limita la capacidad de Estados Unidos para obtener una condena o una acción multilateral contra Venezuela a través de la ONU.