Moscú también ofreció “toda su cooperación” para ayudar a Venezuela a romper el bloqueo naval.

Por su parte, China cuestionó las operaciones militares de Washington en el Caribe, asegurando que “amenazan la paz y la seguridad en América Latina” y calificó la incautación de buques como una “grave violación del derecho internacional” e “intimidación unilateral”. El presidente Nicolás Maduro destacó este apoyo, mientras que el canciller venezolano, Yván Gil, agradeció a Rusia por su respaldo ante las acciones “belicistas” de Estados Unidos. Este respaldo diplomático subraya la dimensión geopolítica del conflicto, situándolo como un punto de fricción entre Estados Unidos y las potencias que desafían su hegemonía.