Las sanciones apuntan específicamente a familiares de Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores, y a individuos cercanos a Ramón Carretero Napolitano, otra figura vinculada al gobierno. Estas acciones se suman a la recompensa de hasta 50 millones de dólares ofrecida por información que lleve a la captura de Maduro, a quien la justicia estadounidense acusa de 'narcoterrorismo'. El objetivo declarado de estas medidas es privar al gobierno venezolano de recursos financieros, los cuales, según Washington, son utilizados para financiar al 'Cartel de los Soles'. La estrategia de sanciones personales es una herramienta recurrente de la política exterior de Trump, diseñada para fracturar la lealtad dentro del chavismo y aumentar la presión interna para un cambio de gobierno. El gobierno de Maduro ha rechazado sistemáticamente estas medidas, calificándolas como parte de una guerra económica y un intento de golpe de Estado orquestado desde el exterior.