El Kremlin instó a la administración Trump a actuar con pragmatismo. En el ámbito regional, el presidente de Brasil, Lula da Silva, ha advertido repetidamente que una intervención armada en Venezuela sería una “catástrofe humanitaria” y un “precedente peligroso para el mundo”, ofreciéndose a mediar en el conflicto junto con México. Este frente diplomático internacional proporciona un respaldo crucial para el gobierno de Maduro, desafiando la narrativa de Washington y buscando una solución multilateral a la crisis en lugar de una confrontación unilateral.