Un piloto de un vuelo de JetBlue reportó que su aeronave estuvo a punto de chocar con un avión de la Fuerza Aérea estadounidense cerca de Venezuela, afirmando que la nave militar “pasó directamente en nuestra ruta”. Apenas un día después, se informó de un incidente similar que involucró a un jet privado Falcon 900EX que volaba de Aruba a Miami y que también tuvo que realizar una maniobra evasiva para evitar una colisión con un avión militar de EE.

UU.

El Comando Sur estadounidense ha reconocido que está revisando estos reportes.

Estos eventos subrayan cómo la confrontación militar está teniendo consecuencias directas y potencialmente fatales para el tráfico aéreo civil, convirtiendo un corredor aéreo internacional en una zona de alto riesgo.