Al enmarcar las expropiaciones realizadas por el gobierno chavista como un “robo”, Trump busca crear una justificación legal y moral para sus acciones coercitivas, presentándolas como una respuesta legítima a una afrenta económica. Esta narrativa ha desatado una reacción nacionalista en Venezuela y es una pieza clave del discurso de la Casa Blanca para legitimar su ofensiva ante la opinión pública estadounidense.
La Justificación de Trump: Reivindicación de Activos Petroleros 'Robados'
Para justificar su agresiva campaña contra Venezuela, el presidente Donald Trump ha introducido un argumento de carácter histórico y económico: la afirmación de que Venezuela “robó” campos petroleros y otros activos pertenecientes a Estados Unidos. Esta narrativa busca presentar las acciones de Washington no solo como una medida de seguridad, sino como un acto de recuperación de lo que, según él, le pertenece a su país. Trump ha declarado explícitamente que su gobierno quiere “de vuelta” el petróleo venezolano, acusando al chavismo de haberse apropiado de activos de empresas estadounidenses como ExxonMobil y Kellogg's a través de expropiaciones. En una de sus publicaciones en redes sociales, condicionó el fin del bloqueo a que Venezuela “devuelvan a los Estados Unidos de América todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron anteriormente”. Esta retórica se apoya en la historia de la industria petrolera venezolana del siglo XX, cuando compañías estadounidenses invirtieron millones de dólares en la explotación de crudo en regiones como Maracaibo, generando ganancias que, según los artículos, fluyeron principalmente hacia Estados Unidos en lugar de beneficiar a Venezuela.



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La noticia la dio a conocer la Santa Sede.

Más de una semana después de la detención de Nicolás Maduro por Estados Unidos, la vida parece volver a la normalidad tanto en Venezuela como en la frontera con Colombia. Del lado colombiano, cualquier nuevo cambio, sin embargo, podría tener efectos económicos inmediatos. Nuestra enviada especial a Cúcuta, Melissa Barra, habló con los comerciantes.

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