Sin dar más detalles sobre el alcance de esta opción, se limitó a decir que el presidente venezolano Nicolás Maduro “sabe exactamente lo que quiero”. Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente presión política, judicial y económica, que incluye un bloqueo petrolero y un amplio despliegue naval estadounidense en el Caribe.

El senador Marco Rubio, aunque evitó confirmar si el objetivo es deponer a Maduro, sostuvo que el régimen venezolano es una “amenaza directa” para la seguridad de Estados Unidos, acusándolo de cooperar con grupos terroristas como el ELN y las Farc. Desde Caracas, Nicolás Maduro ha repudiado lo que considera ambiciones “imperialistas” y ha denunciado que Washington busca apoderarse de las riquezas naturales de Venezuela, especialmente sus vastas reservas de petróleo. La posibilidad de un conflicto armado ha generado preocupación en la región, con países como México y Brasil ofreciéndose a mediar para evitar una escalada fuera de control.