“La tiranía en Venezuela acabará muy pronto”, sentenció.
Sus declaraciones, que la alinean con la postura de línea dura de Washington, generaron controversia, incluso siendo rechazadas por el movimiento pacifista noruego. El gobierno de Maduro reaccionó con sarcasmo, con Diosdado Cabello afirmando que el régimen conocía sus planes y que “nosotros la pusimos en Europa”. La fuga de Machado y su posicionamiento en el escenario mundial abren un nuevo capítulo para la oposición venezolana, que ahora cuenta con una voz influyente abogando por una mayor intervención internacional.













