UU.” y, evocando el legado de Simón Bolívar, convocó a una “unión perfecta” entre Venezuela y Colombia.
Dirigiéndose explícitamente a los militares colombianos, a quienes dijo conocer “muy bien”, los invitó a unirse a las tropas venezolanas para enfrentar a las fuerzas norteamericanas.
Este llamado se interpreta como una señal de alarma del gobierno venezolano y abre un nuevo foco de tensión en la ya compleja relación con Colombia, al involucrar directamente a su estamento militar en un posible escenario de confrontación internacional. Además de esta apelación regional, Maduro ha buscado respaldo en otros frentes.
Mantuvo conversaciones telefónicas con el presidente ruso Vladimir Putin, quien le reafirmó su apoyo para proteger la soberanía venezolana, y también con el secretario general de la ONU, a quien le denunció las amenazas de Estados Unidos y las implicaciones para la estabilidad de la región. Internamente, Maduro ha instado a la unidad nacional y ha agradecido a los manifestantes que han salido a las calles para protestar contra la “agresión estadounidense”.













