El Comando Sur de Estados Unidos ha publicado videos de los ataques, presentándolos como parte de una operación contra el narcotráfico. Sin embargo, la jefa de gabinete de Trump, Susie Wiles, contradijo esta postura oficial al sugerir que el verdadero objetivo de los bombardeos es el derrocamiento de Maduro. Esta declaración ha aumentado el escrutinio sobre las operaciones, llevando a que el Secretario de Estado, Marco Rubio, y el de Defensa, Pete Hegseth, tengan que declarar ante el Congreso. Uno de los puntos más controvertidos es un ataque del 2 de septiembre en el que EE.
UU. habría rematado a dos sobrevivientes, cuyo video completo el Pentágono se ha negado a publicar.
Además, el presidente Trump ha advertido que los ataques por tierra contra el narcotráfico “van a comenzar a suceder”, lo que se interpreta como una amenaza de intervención terrestre en la región, potencialmente en Venezuela. Estas operaciones letales plantean interrogantes sobre posibles crímenes de guerra y el uso de la lucha antinarcóticos como justificación para una intervención geopolítica.













