Además de los familiares, las medidas se extendieron a un empresario afiliado a Maduro y a seis compañías navieras. La justificación de la administración Trump para estas acciones se centra en combatir las "prácticas de transporte marítimo engañosas" que, según argumenta, son utilizadas para financiar a un "régimen narcoterrorista". Estas sanciones se producen en un contexto de creciente presión, semanas después de que Washington designara al "Cártel de los Soles" de Venezuela como una organización presuntamente dirigida por el propio Maduro. La inclusión de los llamados "narcosobrinos" y de las navieras en la 'Lista Clinton' busca desmantelar las redes financieras y logísticas que permiten al gobierno venezolano evadir el embargo petrolero y mantener su flujo de ingresos. Esta estrategia de atacar directamente al entorno personal y a los activos económicos clave del gobierno venezolano refleja un endurecimiento de la política de Washington, que busca asfixiar financieramente al régimen.