Sin embargo, la Casa Blanca intentó minimizar la importancia del gesto, con un portavoz asegurando que la llamada "no preocupa a Trump".

A pesar de este respaldo público, un análisis sugiere que el apoyo de Rusia y China podría ser más limitado de lo que fue en años anteriores, indicando que ambos países parecen haber "abandonado" a Maduro en esta escalada específica, al menos en términos de una intervención material directa. No obstante, la alianza con Rusia sigue siendo un pilar fundamental para la supervivencia del gobierno chavista, proporcionándole un escudo diplomático en foros internacionales y manteniendo abiertas líneas de cooperación militar y económica.