Los países directamente afectados por la cancelación más reciente son Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó la decisión argumentando que se estaba cometiendo un “abuso” del parole humanitario, ya que permitía la entrada de personas “insuficientemente evaluadas” que evitaban el proceso tradicional de reunificación. Según el comunicado del DHS, los programas presentaban “brechas de seguridad” que habrían sido aprovechadas por “actores malintencionados y fraudulentos”.

A partir de ahora, las solicitudes se analizarán caso por caso, eliminando las rutas aceleradas que estaban en vigor desde 2023.

La medida se alinea con otras acciones restrictivas de la administración Trump, como la revocación del estatus de residencia temporal para migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, decisión que llegó hasta la Corte Suprema. El gobierno insistió en que el parole es “temporal por definición” y no un camino a un estatus migratorio formal, dejando en el limbo a miles de familias que ya habían iniciado sus trámites y que ahora enfrentan procesos más largos y con menor probabilidad de éxito.