La reaparición de la líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, en Oslo, Noruega, tras un año en la clandestinidad, ha puesto de relieve el apoyo directo de Estados Unidos a la oposición venezolana. La propia Machado confirmó que recibió ayuda del gobierno estadounidense para poder salir de Venezuela, un hecho que evidencia la profunda implicación de Washington en la crisis política del país suramericano. La salida de Machado fue una operación compleja y arriesgada, descrita como “El Plan Dinamita”, liderada por Grey Bull Rescue, una organización privada con sede en Tampa dirigida por un veterano del ejército estadounidense. La operación implicó una travesía marítima de alta complejidad desde las costas venezolanas hasta la isla de Curazao, desde donde finalmente voló a Oslo.
Este escape no solo permitió a Machado recibir el prestigioso galardón, sino que también sirvió como una plataforma para intensificar la presión internacional sobre el gobierno de Nicolás Maduro. Durante su estancia en Noruega, Machado justificó las acciones militares estadounidenses contra el régimen, lo que generó rechazo en el movimiento pacifista noruego, y pidió a los países democráticos bloquear los ingresos de Maduro. Por su parte, el presidente venezolano la acusó de “aplaudir” el “secuestro” del petrolero venezolano incautado por EE.
UU.
El episodio subraya la alineación de Machado con la línea dura estadounidense y transforma su figura, ahora con el respaldo del Nobel, en un actor clave en la estrategia de Washington para forzar una transición en Venezuela.
En resumenLa confirmación de que Estados Unidos facilitó la salida de María Corina Machado de Venezuela para recibir el Premio Nobel de la Paz evidencia el respaldo directo de Washington a la oposición. Este evento no solo eleva el perfil internacional de Machado, sino que también la consolida como una pieza central en la estrategia estadounidense de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.