En una de sus primeras intervenciones tras su escape, Machado aseguró que "Maduro se va" y justificó las acciones militares estadounidenses, una postura que, según un artículo, fue rechazada por el movimiento pacifista noruego. Además, hizo un llamado explícito a los "países democráticos" para que ayuden a bloquear las fuentes de financiamiento del régimen, al que acusó de apoyarse en "sistemas criminales".
La líder opositora denunció que Venezuela está invadida por "agentes rusos, agentes iraníes y grupos terroristas como Hezbolá y Hamás operando libremente, coordinados con el régimen".
Estas afirmaciones no solo respaldan la intervención extranjera, sino que también la enmarcan como una lucha necesaria contra una amenaza transnacional. Al ser consultada sobre si apoyaría una invasión u operación militar, Machado evitó una respuesta directa, pero mantuvo su esperanza en una Venezuela libre, lo que se interpreta como una validación de todas las opciones para lograr un cambio de gobierno.













