Esta medida busca asfixiar financieramente al gobierno venezolano y aumentar el costo personal para sus allegados.

El Departamento del Tesoro de EE.

UU. sancionó a tres sobrinos de la primera dama, Cilia Flores, identificados como Franqui Flores y Efraín Campo Flores, conocidos como los 'narcosobrinos'.

Según Washington, ambos habían sido indultados previamente por la administración de Joe Biden, pero retomaron sus actividades ilícitas.

Además de los familiares, las sanciones se extendieron a un empresario afiliado a Maduro y a seis compañías navieras que operan en el sector petrolero venezolano.

La justificación de EE.

UU. se centra en combatir las prácticas de transporte marítimo "engañosas" que, según argumenta, financian a un "régimen narcoterrorista". Estas acciones se producen poco después de la incautación de un petrolero venezolano y se enmarcan en una estrategia más amplia que designó previamente al Cártel de los Soles, que Washington afirma es liderado por Maduro, como una organización criminal.

Las medidas refuerzan el cerco económico y buscan desmantelar las redes que permiten al gobierno venezolano comercializar su crudo a pesar del embargo existente.