Las sanciones también se dirigieron a seis buques petroleros y a las navieras asociadas, acusadas de ser parte de la red que permite a Venezuela exportar su crudo burlando el embargo estadounidense. Estas acciones punitivas se produjeron poco después de la incautación del buque petrolero Skipper y semanas después de que la administración Trump designara al ‘Cártel de los Soles’ de Venezuela, que según afirma, es liderado por el propio Maduro. El objetivo de estas sanciones es desmantelar las redes logísticas y financieras que sostienen al gobierno chavista, dificultando su acceso a divisas y su capacidad para comercializar su principal recurso de exportación. La inclusión de los sobrinos de la pareja presidencial en la lista de sancionados tiene, además, un fuerte componente simbólico, al apuntar directamente al entorno familiar de Maduro y reforzar la acusación de que su gobierno está vinculado a actividades de narcotráfico.