Somos una organización de planificación… Por lo tanto, estamos a disposición del presidente, nuestro comandante en jefe, para hacer lo que sea necesario si se nos solicita".

Aunque la existencia de tales planes puede considerarse un protocolo estándar, el momento del anuncio fue interpretado como un mensaje directo a Caracas. La confirmación se produjo en el clímax de la presión militar y diplomática de la administración Trump, coincidiendo con el despliegue naval en el Caribe y las amenazas de ataques terrestres. Los informes de prensa vincularon directamente este plan a un "eventual colapso" del régimen y a la posibilidad de que las fuerzas estadounidenses se desplegaran si el presidente lo ordenaba, intensificando la incertidumbre sobre los futuros pasos de Washington y la estabilidad política en Caracas.