Mientras Nicolás Maduro la calificó de "respetuosa", fuentes estadounidenses la presentaron como un ultimátum. Según informes de prensa y declaraciones del senador republicano Markwayne Mullin, Trump le habría ofrecido a Maduro una salida segura del país, con la posibilidad de exiliarse en "Rusia u otro país". A cambio, Maduro debía renunciar de inmediato.
Sin embargo, el líder venezolano habría presentado una serie de condiciones que fueron rechazadas por la Casa Blanca. Entre las supuestas peticiones se encontraban una amnistía completa para él y un centenar de altos funcionarios de su círculo, una compensación de 200 millones de dólares y la instalación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez al frente de un gobierno interino. El rechazo de Trump a estas condiciones evidenció la postura inflexible de su administración, que, según sus propias palabras, no se limitaba a una simple "campaña de presión". La revelación de la llamada generó reacciones dentro de Venezuela, donde el Partido Comunista exigió a Maduro aclarar los términos de la conversación ante la escalada militar estadounidense en el Caribe.













