A cambio, se le habría garantizado una salida segura del país para él y su familia, con opciones como Rusia u otro país de acogida.
Sin embargo, la negociación fracasó cuando Maduro, según fuentes citadas en los artículos, impuso una serie de condiciones que fueron rechazadas por Washington. Entre sus peticiones figuraban una amnistía completa para él y un centenar de altos funcionarios de su círculo cercano, así como la posibilidad de que la vicepresidenta Delcy Rodríguez encabezara un gobierno de transición. La negativa de Trump a aceptar estas demandas evidencia la postura de máxima presión de su administración, que no contempla concesiones al chavismo. La llamada, que duró menos de 15 minutos, se produjo en un contexto de creciente presión militar en el Caribe y refuerza la idea de que el objetivo de Estados Unidos no es una salida negociada, sino un “cambio de régimen”, como lo describen algunos analistas. Para el gobierno venezolano, la conversación fue calificada por Maduro como “respetuosa”, aunque el Partido Comunista de Venezuela exigió al mandatario aclarar su contenido ante la escalada militar.













