La propuesta también incluía que la vicepresidenta Delcy Rodríguez liderara un gobierno interino. La respuesta de la Casa Blanca fue un rechazo contundente a las condiciones y la entrega de un “ultimátum” para que abandonara el poder de inmediato. El senador republicano Markwayne Mullin confirmó que a Maduro se le ofreció “la oportunidad de irse”, sugiriendo destinos como “Rusia u otro país”. Este intercambio evidencia que la estrategia de Washington va más allá de una simple “campaña de presión”, como afirmó Trump, y se enfoca en un cambio de régimen, aunque sin éxito en la vía de la negociación directa. El fracaso de este diálogo ha dado paso a un endurecimiento de la retórica y a un aumento de la presión militar en la región.