Un incidente específico dentro de la campaña militar de Estados Unidos en el Caribe ha generado una intensa controversia y acusaciones de posibles crímenes de guerra. Informes de prensa, posteriormente confirmados por la Casa Blanca, revelaron que una embarcación fue atacada dos veces para asegurar la muerte de los supervivientes del primer bombardeo.\n\nEl hecho, ocurrido el 2 de septiembre, fue inicialmente reportado por 'The Washington Post', que afirmó que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había autorizado un segundo ataque para eliminar a dos personas que habían sobrevivido al bombardeo inicial de una presunta "narcolancha". Aunque Hegseth y la Casa Blanca inicialmente ofrecieron versiones contradictorias, finalmente la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, confirmó el segundo ataque, defendiéndolo como una acción ejecutada "de conformidad con el derecho en conflictos armados".
Sin embargo, esta justificación ha sido ampliamente cuestionada.
Expertos legales y congresistas, tanto demócratas como algunos republicanos, han expresado su preocupación de que atacar a náufragos constituiría una "ejecución sumaria" y un crimen de guerra, incluso bajo las reglas de un conflicto armado, un estado que muchos dudan que se aplique a la operación antinarcóticos. El Grupo de Trabajo de Exabogados Militares del Congreso advirtió que el ataque es ilegal. La revelación ha intensificado el escrutinio del Congreso sobre la legalidad de toda la operación en el Caribe y ha puesto al secretario Hegseth bajo una enorme presión política y legal.
En resumenLa confirmación de que fuerzas estadounidenses realizaron un segundo ataque para matar a los supervivientes de un bombardeo en el Caribe ha desatado una fuerte polémica. El incidente ha generado acusaciones de crímenes de guerra y ha provocado que legisladores en Estados Unidos exijan una investigación sobre la legalidad de las tácticas empleadas en la operación antinarcóticos.