La ofensiva ha incluido el bombardeo de múltiples embarcaciones, resultando en la muerte de más de 80 personas.\n\nBajo órdenes del presidente Donald Trump y del secretario de Defensa, Pete Hegseth, el ejército estadounidense ha atacado al menos 21 lanchas que, según Washington, transportaban drogas. Estas acciones han sido calificadas como "ejecuciones extrajudiciales" por organismos internacionales como la ONU y han generado denuncias formales, como la presentada por la familia de un pescador colombiano fallecido ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El gobierno de Nicolás Maduro sostiene que la operación antidrogas es una "excusa infame" y un pretexto para una intervención militar destinada a derrocarlo.

La escalada ha incluido la presencia del portaaviones más grande del mundo y ha sido respaldada logísticamente por países de la región.

El secretario Hegseth ha defendido las operaciones con vehemencia, llegando a declarar: "Apenas comenzamos a matar narcoterroristas".

La legalidad de estos ataques en aguas internacionales es fuertemente cuestionada, especialmente por la muerte de personas sin un debido proceso judicial, lo que ha generado un intenso debate tanto en Estados Unidos como en la comunidad internacional sobre las implicaciones de esta agresiva estrategia.