EE. UU. fortalece alianzas en el Caribe para apoyar sus operaciones militares
Como parte de su estrategia de presión en la región, Estados Unidos ha materializado acuerdos con países del Caribe, como República Dominicana y Trinidad y Tobago, para utilizar sus territorios en operaciones logísticas y de vigilancia, fortaleciendo su cerco operativo cerca de Venezuela. El gobierno de República Dominicana, un aliado de la administración Trump, autorizó a Estados Unidos el uso temporal del Aeropuerto Internacional Las Américas y la base aérea de San Isidro para operaciones antidroga en el marco de la 'Operación Lanza del Sur'. El presidente Luis Abinader confirmó el acuerdo tras reunirse con el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, permitiendo el movimiento de equipos y personal técnico. Esta decisión fue calificada por el gobierno de Maduro como una "locura imperial" y un gesto que fortalece la influencia militar estadounidense en su vecindad. De manera similar, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, confirmó que Estados Unidos está instalando un radar en su territorio para mejorar la "vigilancia de los narcotraficantes". Este país insular, ubicado a solo 10 kilómetros de Venezuela, también realizó ejercicios militares con la Marina estadounidense. Estos acuerdos demuestran un esfuerzo de Washington por construir una red de apoyo logístico y de inteligencia en la región, lo que le permite sostener su despliegue naval y aéreo a largo plazo y aumentar la presión sobre Caracas, aislando aún más al gobierno de Maduro de sus vecinos caribeños.



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