En medio de la máxima tensión militar y diplomática, el presidente Donald Trump confirmó haber mantenido una conversación telefónica con Nicolás Maduro, un hecho que ha desatado una ola de especulaciones sobre los verdaderos objetivos de la comunicación y las condiciones que se habrían discutido. La existencia de la llamada fue confirmada por el propio Trump a periodistas, quien la describió con ambigüedad como un intercambio "que no salió bien ni mal" y se negó a ofrecer más detalles. Medios como The New York Times y la agencia Reuters revelaron que la conversación tuvo lugar la semana pasada y duró menos de 15 minutos. Fuentes familiarizadas con el diálogo, como el senador republicano Markwayne Mullin y un reporte del 'Miami Herald', aseguraron que Washington le ofreció a Maduro un ultimátum: la oportunidad de abandonar el poder y salir del país, con destinos sugeridos como "Rusia u otro país", a cambio de una amnistía completa para él y su familia.
Sin embargo, según estas versiones, Trump habría rechazado las condiciones impuestas por Maduro.
El gobierno venezolano, por su parte, ha evitado referirse públicamente a la llamada.
Este contacto directo, ocurrido mientras EE.
UU. intensifica su campaña de presión con un despliegue militar y acusaciones de narcotráfico, sugiere la existencia de canales de comunicación secretos y abre una nueva fase de incertidumbre sobre si la estrategia estadounidense busca una salida negociada o un cambio de régimen por la fuerza.
En resumenLa confirmada llamada entre Trump y Maduro, envuelta en hermetismo oficial, ha alimentado especulaciones sobre una posible oferta de salida para Maduro, con informes que sugieren un ultimátum de EE. UU. que habría sido rechazado por el líder venezolano.