La medida también generó reacciones a nivel regional.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuestionó públicamente la legalidad de la acción, preguntando "¿bajo qué norma de derecho internacional un presidente de un país le puede cerrar el espacio aéreo a otra nación?". Advirtió que, de no existir tal norma, "se acabó el concepto de soberanía nacional". La declaración de Trump tuvo consecuencias inmediatas en la conectividad aérea de Venezuela, ya que al menos siete aerolíneas internacionales suspendieron sus operaciones, lo que llevó al gobierno venezolano a amenazar con revocar sus permisos de vuelo.

Esta escalada verbal y sus repercusiones prácticas han profundizado la crisis entre ambas naciones, convirtiendo el control del espacio aéreo en el punto más sensible del conflicto.