A continuación, se detalla la reacción del Ejecutivo venezolano.
El presidente Nicolás Maduro y altos funcionarios como el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, han sido las voces principales de esta postura defensiva.
Maduro ordenó a la Aviación Militar estar “alerta” para defender al país y aseguró que, en caso de una escalada, declararía a Venezuela como una “República en armas”, confiando en la “victoria”.
Por su parte, Padrino López advirtió a Estados Unidos: “No cometan el error de agredir”, afirmando que Venezuela está “dispuesta a todo”.
Diosdado Cabello anunció la activación de una “fase de comunidades” para prepararse “para la circunstancia que sea” y acusó a EE. UU. de tener “vínculos con el narcotráfico” y de querer “robarse los recursos naturales de Venezuela”. El gobierno también ha utilizado la movilización popular como herramienta de demostración de fuerza, convocando a marchas “contra el imperialismo” en las que Maduro ha exhibido la espada de Simón Bolívar como símbolo de resistencia. Estas acciones buscan consolidar el apoyo interno y proyectar una imagen de unidad frente a lo que describen como una campaña para derrocar al gobierno chavista.
La vigilancia en el territorio venezolano se ha intensificado, con un aumento de patrullas por parte de agencias de seguridad y simpatizantes del partido gobernante.













