Para que dejen de enviar veneno”. Estas palabras, aunque no mencionan directamente a Maduro, se interpretan como una referencia a los grupos que Washington vincula con el tráfico de drogas, incluido el Cartel de los Soles, recientemente designado como organización terrorista.
La declaración de Trump ha sido recibida con alarma tanto en Venezuela como en la comunidad internacional. El gobierno venezolano la considera una confirmación de que el objetivo final de Estados Unidos es derrocar a Maduro por la fuerza.
Analistas citados en los artículos advierten que una intervención terrestre tendría un impacto regional devastador, con potencial para desestabilizar rutas comerciales y migratorias, complicar la cooperación antinarcóticos y profundizar las divisiones políticas en América Latina.
La amenaza se suma a un ambiente de acoso retórico y militar, donde figuras como el secretario de Estado Marco Rubio han sido señaladas por su postura de línea dura. La posibilidad de un ataque directo, ya sea aéreo o terrestre, ha dejado a Venezuela en un estado de máxima tensión, preguntándose si ha comenzado la cuenta atrás para un conflicto armado a gran escala.













