La estructura cívico-militar del gobierno y su control sobre recursos clave como el petróleo y el Arco Minero hacen que un vacío de poder sea extremadamente peligroso. John Bolton, exfuncionario de la administración Trump, expresó su preocupación al respecto, señalando que no percibe un plan claro por parte de Estados Unidos para gestionar el día después. "No veo un plan", afirmó, mostrando su inquietud de que "la administración no sepa realmente qué quiere hacer" en Venezuela.
Esta falta de una estrategia post-conflicto es un tema recurrente entre los expertos. The Wall Street Journal, citando una fuente cercana al chavismo, asegura que Maduro no cree en la posibilidad de una intervención militar directa de EE.
UU. y, por lo tanto, no dejará el poder pacíficamente.
Esta percepción, sumada a las advertencias sobre el caos post-Maduro, sugiere que cualquier intento de forzar un cambio de régimen sin una transición negociada y bien estructurada podría tener consecuencias devastadoras para Venezuela y la estabilidad de la región, un escenario que evoca los errores cometidos en conflictos como el de Irak.












