UU. para sacar del poder a Nicolás Maduro.

"No veo un plan", se le cita diciendo, y añade que su mayor preocupación es que "la administración no sepa realmente qué quiere hacer" en Venezuela. Esta crítica, proveniente de un conocido 'halcón' de la política exterior que sirvió en la administración Trump, es significativa. Sugiere que incluso entre quienes favorecen una postura dura contra Maduro, existen serias dudas sobre la coherencia y el objetivo final de la estrategia actual. La advertencia de Bolton implica que la combinación de amenazas militares, sanciones y tentativas ofertas de diálogo podría ser más una colección de tácticas que una estrategia bien definida, lo que podría conducir a consecuencias no deseadas o al fracaso. Sus comentarios añaden una capa de disensión interna e incertidumbre a la cara pública de la política estadounidense, cuestionando si la dramática demostración de fuerza en el Caribe está respaldada por un plan realista para lograr una transición política estable en Venezuela.